Amar libremente!

Amar libremente!

Amar libremente.

¿Qué haces cuando escuchas una sinfonía? Escuchas cada nota, te deleitas en ella y la dejas pasar, sin buscar la permanencia de ninguna de ellas, pues en su discurrir está la armonía, siempre renovada y siempre fresca.

En el amor, es igual. En cuanto te agarras a la permanencia, destruyes toda la belleza del amor. No hay pareja ni amistad que esté tan segura como la que se mantiene libre.

El apego mutuo, el control, las promesas y el deseo te conducen inexorablemente a los conflictos y al sufrimiento y, de ahí, a corto o largo plazo, a la ruptura. Porque los lazos que se basan en los deseos son muy frágiles.

Sólo es eterno lo que se basa en un amor libre sin ataduras. Los deseos te hacen siempre vulnerable.

Anuncios
Lo que no espero de ti

Lo que no espero de ti

No espero de ti la perfección,
porque te respeto tal como eres,
y no pretendo que no falles nunca,
porque eres, como yo, un ser humano.

No quiero saber todos tus secretos,
sé que eres una persona aparte.

Ni que cubras todas mis necesidades;
porque comprendo que tienes esperanzas y sueños propios.

No pongo en duda tu fuerza,
porque sé lo lejos que has llegado,
pero tampoco espero que tú lleves toda la carga,
pues yo estoy aquí para llevarla contigo.

No pido que conozcas todas las respuestas:
sé que habrá veces que tendrás tantas dudas como yo.

Sólo te pido que me cuentes como amiga cuando necesites apoyo o alegría,
como socia en los sueños y el futuro,
como consuelo cuando necesites olvidar el mundo exterior.

Y te pido que recuerdes siempre lo mucho que te amo.